Misión, visión, objetivos y principios

 

Misión

Nuestra misión es promover el acceso a servicios de saneamiento y al agua de calidad y cantidad por medio de la participación ciudadana en procesos de toma de decisión en torno a políticas hídricas. Asimismo, incidir en políticas públicas en diferentes niveles para un manejo integral y sustentable del recurso hídrico.

 

Visión

Cada región participa y promueve el desarrollo e implementación de estrategias y acciones sustentables en cuanto al manejo integral del agua y saneamiento. Los miembros promueven la gestión comunitaria del agua e inciden directa o indirectamente en políticas públicas a favor del acceso al agua como derecho humano. Los miembros constantemente intercambian información, experiencias y desarrollo de capacidades fortaleciendo constantemente la red.

 

Objetivos

  1. Fortalecer la voz colectiva de las organizaciones de sociedad civil para lograr una eficiente e incluyente incidencia en políticas y estrategias públicas relacionadas al medio ambiente y el desarrollo social, a todos los niveles
  2. Fomentar el desarrollo organizacional y de capacidades de los miembros de la red y de su secretariado.

 

Principios

  1. El acceso al agua potable y al saneamiento son, por encima de cualquier otra consideración, derechos humanos fundamentales. Los Estados deben garantizar el acceso de toda la población a estos servicios sin discriminaciones de género, etnia, religión, situación económica o ubicación geográfica. Véase la resolución de las Naciones Unidas y el artículo 4º constitucional.
  2. El agua es y debe seguir siendo un bien de dominio público dado su carácter estratégico y vital para todas las naciones del mundo. Por lo tanto el agua no es, ni puede ser, una mercancía; sin embargo tiene valor económico en todos sus usos, tal como fue establecido por la Declaración de Dublín.
  3. Los servicios de abastecimiento de agua potable y saneamiento deben ser administrados y prestados por el gobierno o entidades sin fines de lucro.
  4. Toda gestión del recurso hídrico debe hacerse con activa e informada participación de los usuarios, de las comunidades y de sus organizaciones y reconociendo las particularidades y necesidades diferenciadas de hombres y mujeres así como de los distintos sectores de la sociedad.